
Primer recuerdo del campamento: el viaje
Terminamos siendo 9 (3 viejos , 6 pendex), ya cansado de Huevear, decido comenzar este intento de bitácora mientras Foti (el barbeta) deja la guitarra. Entre mates y trucos, el viaje pasa rápido, pero por esas cosas del destino, el tren vuelve para Capital. Ya retrocedimos demasiado y vemos el mismo paisaje una vez más.
Para colmo, el día esta nublado [Aquí yacía un dibujo de primaria sobre un día nublado].
Las mochilas pesan bastante y tenemos que caminar. Seguimos retrocediendo. Después de sobrevivir un atentado hacia mi persona la vida tiene otro sentido, un piedrazo a mi ventana...
Ya de noche, continuo con este relato, pensando todo lo que me olvidé en Capital y tengo que comprar. El chavón de al lado ronca y me suena la renga de fondo. Extraño boludear con axel y jugar con Olivia.
¿Que usas gorro y gorra?
Sos re villa...
Cero inspiración así que me iré a pasar con mi buen amigo Adriano, quien me alegro que haya venido pero no quita haber querido ir a Tucumán con Lio. Mi reino por unas tostadas, y nada de ir haciendo dentifricismo por ahí, sino te quedás pegado y no volves.
Ya despiertos (casi todos), nos encontramos en Avanda (ni idea donde es!). Buscando formas a las nubes y deseando haber traido un tetris.
Nunca nos vinieron a visitar los pibes del vagón 101, con los cuales guitarreamos en Retiro... esa movida inexplicable, nos regalaron una planta, nos quisieron robar, se hicieron la manuela en un vegitorio... en Retiro hay de todo. Ahora la imagen es tierna, Foti tocando Bersuit, enfrente Ruth cebando mates, con Adriano a sus espaldas y leyendo "El Hobbit". en los asientos de la ventana, estoy sentado, con Daniela durmiendo arriba mio mientras uso su cabeza para escribir. Los coordinadores y Lucia andan torrando mas allá en el vagón, creo que en este campamento nos van a hacer sufrir mucho... Adriano empezó a llorar leyendo su libro.